Reportaje de Jonathan G. Fariñas.
“No tenemos que sentirnos avergonzados de nada, pasó lo que pasó, y todos pagamos con creces”
Hoy conocemos un poco más de la historia de Benicarló. De la mano de la asociación ABRIL, quiero saber más sobre las acciones que está llevando a cabo la asociación, sobre todo en materia de memoria histórica, donde ABRIL está siendo una parte fundamental en la búsqueda de familiares de víctimas del franquismo en el cementerio de Castellón. Un trabajo de investigación que lleva a examinar ejemplares del registro civil, desde la época previa a la guerra hasta nuestros días, para poner en conocimiento de los familiares, el paradero de sus antepasados.
Además, indagar sobre la asociación y sus actividades, razones de su fundación o cómo esta pandemia ha marcado la agenda de una asociación, que sobrevive sin la ayuda de subvenciones públicas. En sus intenciones, está la de no depender de ningún gobierno o subvención para desarrollar sus proyectos sin colores, ideologías o intereses, solo el legado y la preservación de la cultura benicarlanda.
Para ello, me he reunido con Jaime Ramia y Joan Ferré, que tras un café y una más que provechosa charla en una conocida cafetería de la ciudad, me dirigen al epicentro de la actividad de la asociación estas últimas semanas, el archivo del juzgado de paz de Benicarló, donde el juez es el propio Joan Ferré, y donde ponerme al día sobre el asunto que nos lleva a ellos.
¿Cómo y con qué intención nació ABRIL?
Jaime: Nació con el objetivo de recuperar la historia de Benicarló, individualmente, por redes sociales, hacíamos cada uno publicaciones con información, efemérides, etc. Así que una manera de hacer grupo, compartir e ir de la mano con las informaciones que recopilábamos era juntarnos. Poco a poco, poniéndonos en contacto entre nosotros, empezamos a trabajar y ahí ya constituimos ABRIL. El pistoletazo de salida fue la presentación en el convento, donde hicimos el homenaje al primer ayuntamiento democrático, y explicando la idea de la asociación, que es recuperar la historia de Benicarló, el nombre de la ciudad a través de la historia, ir a Valencia donde tenemos el Palau de Benicarló, en Castellón la relación con los productos que exportábamos tanto labradores como pescadores, y a nivel estatal y europeo, por ejemplo, con el vino.”
¿Qué iniciativas tenéis desde la asociación?
Jaime: La intención es cada mes de Abril hacer unas jornadas de la asociación con proyección, no solo local, si no autonómicas o estatales, dedicadas a algún tema, efeméride o similar. Por ejemplo, este pasado año estaban pensadas y trabajadas para la figura de Manuel Azaña, el cuál escribió “Velada en Benicarló” y hacerlas en el Parador de Benicarló. Era una manera de vincular y reivindicar la figura del Parador de Benicarló en la historia de la ciudad. Íbamos a contar con el biógrafo de Azaña, historiadores, con la asociación Manuel Azaña de Madrid, e iba a ser un punto de inflexión para empezar a realizar todo tipo de actividades relacionadas con la asociación. Como por ejemplo que este año pasado se cumplían 45 años de la primera excavación en el Poblat Ibèric, y este año se cumple 785 años de la carta pobla, es decir, vincular las jornadas a esas efemérides.
¿Como influye la pandemia en la asociación?
Jaime: Ha sido un frenazo para las jornadas que queríamos hacer, después de mucho trabajo y de llamadas, nos paró en seco la pandemia. Nosotros somos una asociación de un presupuesto que sale solo de las cuotas de los socios, contamos con ayuda como la que nos ofrecía el Parador, que nos ayudaba a costear la estancia del biógrafo de Azaña para las jornadas. Todo porque nosotros también le facilitamos a Fermín (responsable del Parador), documentación del Parador que él desconocía, le dimos información de un establecimiento que ha tenido gran importancia en Benicarló y la gente desconoce. Esos 20-30 primeros años del Parador se desconocen para la gente, se conoce más a partir de los años 60 con el turismo, pero hay una historia allí que era punto de capital de reuniones y concentraciones que la gente no conoce.
La “L” de Abril, es el legado, ¿Qué significa para la asociación?
Jaime: La “L” es recuperar esa historia familiar. Nosotros por ejemplo ahora investigando la guerra civil, buscando con una documentación o una fotografía, ese tema nos enlaza con otro diferente que te lleva a un camino y ese hilo no termina nunca. A medida que vas retrotrayéndote, buscando información de décadas atrás, vas vinculando a personas actuales que desconocían que tenían parentesco en el pasado, es también una forma de hacer pueblo. Podemos de esa manera ir recuperando la historia, prácticamente desde los íberos hasta la actualidad.
Joan: Para mí significa también poner en valor la historia de la gente, el legado es el de la gente. La historia de las grandes zonas de poder (capitales y grandes ciudades) se conocen, y parece que la de los pueblos más pequeños no tenga relevancia, parece que pase como anécdota, y no lo es. Se demuestra que antes de nosotros y con suerte después, hay gente que hizo cosas, que influyó y que tiene peso en la historia. Por lo tanto, nosotros somos un pequeño eslabón de la cadena y lo que intentamos es poner en valor todo lo que durante siglos se ha ido haciendo en esta zona, que normalmente ha pasado desapercibido para los grandes libros de historia. Por lo tanto, yo lo percibo como recuperar esa pequeña historia, que para cada uno de nosotros es la gran historia, porque es la nuestra. Cada persona merecería un libro, y nosotros tenemos documentación para hacer casi un libro de la historia de cada persona.
Siguiendo con el legado, hace poco estáis tratando y trabajando sobre víctimas de la guerra civil, benicarlandos que buscan a sus familiares. ¿Como empezó todo?
Jaime: Es curioso, porque con todo esto de la pandemia yo estaba en Castellón, y por Twitter vi un comentario referente a Benicarló de una mujer de Barcelona, Carme Miralles que había venido después de 60 años a Benicarló. Y me llamó la atención tardara tantos años en volver a Benicarló. Nos pusimos en contacto y resultó que era la nieta del último alcalde republicano de Benicarló (Joaquín Miralles Subirats). Que fue fusilado en Castellón y enterrado en la parte católica del cementerio. Ahora mismo estamos trabajando y buscando personas de Benicarló en la parte civil, ya que en la parte católica se ha construido por encima y por el momento es imposible poder realizar nada allí.
Esta mujer se puso en contacto con nosotros y nos contó la situación. No sabía nada, ni dónde acudir, así que lo trasladé a la asociación, y ver que podíamos hacer. Curiosamente a las 2 semanas, nos envían un mensaje al Facebook de la asociación un vecino de la ciudad, Eloy Ferri y nos comenta que su abuelo está enterrado en el cementerio civil de Castellón, que se ha intentado poner en contacto con el Ayuntamiento de Benicarló, pero había recibido evasivas. El por su parte ya había hecho la solicitud de exhumación en Castelló, por lo que ya tenía contactos con el Grup per la recerca de la memòria històrica de Castelló, así que en apenas 2 semanas vimos que ahí había cosas que no cuadraban, había que preguntar e investigar. Nos pusieron en contacto con Juan Luis Porcar, que es la figura clave y el investigador que ha abierto el trabajo a poder realizar todas las exhumaciones en el cementerio de Castellón, y nos citamos a la semana siguiente “in situ” en el cementerio donde se estaban realizando esas exhumaciones. Yo no había visto nunca una exhumación, lo lees en los libros, en las noticias, pero verlo en directo impresiona.
Juan Luis me informó de los procesos, de la cantidad de personas que había localizadas en el cementerio de Castellón y nos dijo que el único ayuntamiento que no se había puesto en contacto con ellos, de todos los que había en el cementerio, era el de Benicarló. Sabiendo que eso es una de las labores que defiende ABRIL, en esa “L” que nombrábamos anteriormente, nos vimos en la obligación de ponernos de lleno y le prometí que en 15 días como muy tarde, ABRIL iba a llevar allí a los miembros de la asociación, al concejal de cultura tanto de Benicarló como de Peñíscola, ya que nos informó que había también fusilados de allí, para poder reunirnos y contarles de primera mano que estaba pasando allí.
A las 2 semanas, conseguimos reunir a los 2 concejales de cultura, Pedro Manchón por parte de Benicarló y Ramón Simó de Peñíscola, más Rafa Dominguez, Joan Ferré y yo (Jaime Ramia) de ABRIL, junto con el Grupo de Búsqueda de Castellón y Eloy Ferri, el vecino de Benicarló que nos puso tras la pista en la capital de la plana. Ahí les enseñaron la línea en la que estaban los fusilados de las ciudades, y les explicaron cómo se podía empezar a trabajar, que fueran conscientes de lo que había y de las trabas que se encontraban. Eloy Ferri les recordó que él había hecho la solicitud en el ayuntamiento pero que no había recibido respuesta, al igual que la mujer de Barcelona, la cual nos informó en su día que llegó a hablar con la alcaldesa, hizo el trámite correctamente pero que tampoco recibió respuesta de la corporación municipal. Al ser 2 casos los conocidos y ambos sin respuesta, nos pareció que algo no iba bien, y más tratándose de un gobierno municipal progresista, esperábamos que aportaran en estos temas su granito de arena.
Se concertó una nueva reunión emplazando además a todos los grupos políticos de la ciudad para encontrar la unanimidad en el asunto, para conseguir ir todos de la mano, consiguiendo así que gobierne quien gobierne en un futuro la ciudad, seguirá apoyando esta causa por la memoria de la ciudad. Lo conseguimos, todos los actores políticos apoyaron la causa, y ya con los miembros del grupo de Castellón, en el Parador de Benicarló, para darle esa importancia perdida que comentaba antes, se les informó el procedimiento, lo que debe hacer el ayuntamiento, que apenas es recibir las solicitudes, la tramitación y la difusión de lo que se está haciendo. El proceso está financiado por la Generalitat y Diputación, es decir, que los ayuntamientos y los familiares no tienen que pagar nada por la exhumación y la localización de los restos.
Tras la exhumación son los familiares los que deciden si trasladar los restos a un lugar elegido por la familia, o, por el contrario, que reposen en Castellón, en un lugar más digno, construido por el ayuntamiento de Castellón, donde constará su nombre y la localidad de donde era. Se consigue de esta manera, dignificar al fallecido y darle un lugar de descanso apropiado. El único gasto de la familia es si decide incinerarlo, o llevarlo a otro lugar, esos costes (transporte, nicho, lápida…) no está subvencionado por la generalitat.
A partir de entonces, ¿Cuál era el camino que seguir?
Jaime: Parece que, tras esa charla, el ayuntamiento se dio cuenta que esto había que hacerlo, porque había mucha gente de Benicarló, pero faltaba algo primordial, que era encontrar a los familiares de los 17 que hay en Castellón. Ya que solo había 2 solicitudes de 17 vecinos de la ciudad fusilados, y necesitábamos mínimo 7 solicitudes para poder empezar. El trabajo ha sido ahora tirar del hilo, investigar y encontrar a los familiares entre una montaña de documentos e ir haciendo el árbol genealógico del fallecido, hasta poder llegar a sus descendientes actuales, para decirles que su familiar está localizado en ese cementerio de Castellón. De momento, hemos podido “encontrar” la línea completa de unos 12, y creemos que podemos llegar a los 15. Hay 2 que por lo que vemos, podrían estar viviendo en Benicarló o ser gente de paso, de los cuáles no encontramos registros de momento, pero estamos seguros de que 15 de 17 tendremos identificados a los parientes vivos.
Joan: Creo que con esto podemos cerrar una etapa dura, donde las generaciones actuales no tenemos que sentirnos avergonzados de nada, pasó lo que pasó, todos pagamos con creces, pero hoy en día tenemos que conseguir que esto sea una cuestión de hermanamiento, de hacer pueblo, y ver que todos nosotros nos vemos en las calles, estamos en la misma falla, trabajamos juntos y da igual de donde vengamos. Hay que recuperar la memoria de la familia y de su gente, nada más.
Seguro que hay historias de gente que lleva toda la vida esperando encontrar a algún familiar y ABRIL puede ayudarles a cerrar una herida grande.
Joan: Exacto, hay un caso espectacular donde de estos 17, aún vive un hijo de 95 años. Se llevaron a su padre cuando tenía 14 años, es decir, hace 81 años. Y hace una semana le dijimos que ya habíamos encontrado a su padre, y la emoción de este hombre fue algo asombroso, ya que habían estado muchos años buscando por toda España y no lo habían conseguido. Es cerrar una herida, cerrar un círculo después de 81 años sin saber que fue de su padre.
Jaime: Hace una semana, me vino un nieto de uno de estos 17 fusilados que encontramos la relación con las familias, a mi casa. Vecinos míos de mi calle, y me empezó a hablar emocionado, porque desconocen muchas cosas y valoran esto que estamos haciendo. La verdad que emociona devolver eso a la gente que lleva tanto tiempo sin una persona.
Porque no es solo recuperar un cadáver, si no recuperar la memoria y el pasado de una familia, sus raíces.
Joan: Sobre todo la dignidad, el hecho de que sepas que no está en cualquier parte, enterrado de cualquier manera, en una cuneta, si no que ahora pueden enterrarlo dignamente y reposar al lado de los hijos, de sus padres o de su mujer. Una nieta nos decía de otro caso similar “lo que más voy a poder sentir, es que descanse junto a su mujer”.
Y para poder hacer toda esta investigación, es imprescindible toda la documentación de la que disponéis, desde el año…
Joan: 1873. Hasta la actualidad, aunque los últimos 30 años ya está casi todo informatizado. Esta todo, Nacimientos, matrimonios y defunciones. De ahí sacamos casi pieza a pieza del puzzle, buscando por apellidos, segundos apellidos, enlaces, nacimientos…todo para hacer ese árbol genealógico que nos lleve hasta la actualidad.
Jaime: Es otra manera de hacer pueblo, te encuentras que tal y cual son parientes, que aquella familia vino de esta unión, e incluso encuentras buscando, que eres familia indirecta de alguien que conoces. Es muy interesante cuando vas desgranando la historia y encontrando esos vínculos, que ya te digo, que la mayoría desconocemos.
Es casi como buscar una aguja en un pajar.
Joan: Sí, porque por ejemplo ahora mismo estamos buscando el apellido de una mujer, para seguir el hilo. Y sabes que ese apellido va como segundo de cada tomo, ver donde puede coincidir y después cotejar si realmente puede ser su hijo, su madre…es complicado encontrar si es quién estamos buscando, es un trabajo arduo, pero a la vez es interesante.
Habéis reconstruido árboles enteros en apenas, 3 semanas.
Joan: Son horas y horas de trabajar poquito a poco, ir siguiendo el camino y al final es gratificante ver que tiene un resultado positivo. Empezamos a principios de diciembre, y nos pusimos en serio y ahora seguimos con el proceso.
Al hilo de esto, hay familias que quizás no saben que su bisabuelo o su abuelo están allí
Joan: Sí, en Castellón, con lo que hemos ido reconstruyendo nos hemos encontrado casos de gente que no conocía esa parte de su historia. Además, sabemos que en el cementerio de Benicarló también hay fusilados, 6 de ellos de la parte de Els Ports, por tener relación con los maquis, son en su mayoría gente de Morella y alrededores, que bajaron a Benicarló para fusilarles y se enterraron aquí. Gente incluso de derechas, que les pillaron dando comida a los maquis, en su benevolencia y sin saber prácticamente nada de guerras se vieron en medio de ella. Seguro que tirando del hilo encontramos más casos así.
¿Qué es lo más importante ahora mismo para ABRIL?
Jaime: Lo más importante, sobre todo relacionado con este tema es el consenso de todos los actores políticos de la ciudad. Es muy importante que todos los partidos políticos fueran unánimes en esto y fueran con nosotros de la mano en el mismo sentido. Y se ha llegado a ese punto común con todos ellos, que es una suerte que podamos ir todos juntos de una vez a dignificar todo este periodo.
Con ello reconstruir la historia de algunas personas
Joan: La historia de los personajes, porque la familiar ya existe. Yo creo que esto va a remover un poco que la gente mayor de las familias hable con los jóvenes. Que les cuenten como fue ese periodo, que pasaba y como se vivían ciertas cosas. Porque la gente que ahora tiene 20 o menos años, conozcan su propia historia y qué pasó, es algo importante.
El caso actual tiene una peculiaridad, que lo hace “más sencillo”
Jaime: En el caso de Castellón, el enterrador o la persona encargada de enterrarlas apuntó todo. En que fila estaban, el orden, nombre y localidad de dónde eran. Eso ha hecho que el proceso se simplifique, nosotros hemos tenido que ir buscando descendientes de esas personas y así llegar a los actuales para decirles que ahí está su antepasado.
Joan: Esa es la mayor diferencia, ya que en los demás casos como pueden ser fosas o cunetas, no hay ningún registro. Por ejemplo, en Paterna, hay una fosa donde se conocen los nombres, pero no cuál es. Por lo que hay que sacar el ADN y registrarlo en una base de datos, tanto de los fusilados, como de los familiares. Y ver después cruzarlos y ver si coincide con algún familiar. Es más complejo.
¿Cómo puede ayudar ABRIL a familiares que están buscando y no tienen conocimiento de donde está o podría estar su antepasado?
Joan: Si se sabe a quién se está buscando, se podría pedir una muestra de ADN y eso ya quedaría archivado en una base de datos. Así en caso de que se encontraran en algún lugar, cruzando los datos de ADN se podría verificar. Y si no, se quedaría ahí los datos para un futuro, y no sabemos si en 1 año, 5 o 10 puede aparecer algo. Más en esta época donde va creciendo este tipo de reivindicaciones y acciones, y puede ser que algún día diga, mira este señor que ha aparecido en tal sitio de España, es el familiar de esta persona de la base de datos que preguntó hace 10 años.
Jaime: En ABRIL principalmente nuestra función es la de investigar los nombres, la información y gestionar todo. Lo demás ya son procesos administrativos que se debe encargar los ayuntamientos, diputaciones y Generalitat. La mejor función que podemos hacer es esa, porque si las administraciones hacen el trabajo de campo, nosotros podemos seguir investigando y relacionando nombres con sus descendientes como estamos haciendo ahora en este caso. Encontramos a las personas, las ponemos en contacto y con esos hechos y como decía antes vemos la reacción de las personas, no tiene precio.
No podía acabar este reportaje sin destacar la pasión y la responsabilidad que tanto Joan, como Jaime demuestran en cada palabra. Pasión por lo que hacen, por rescatar historias y preservar el legado de los ciudadanos de la ciudad. Y responsabilidad, sabiendo que muchas de las cosas que hace ABRIL puede remover conciencias, pensamientos y un largo etcétera de sentimientos.
Sin duda quedan mil preguntas en el tintero, pero me marcho de este primer “Desde dentro”, con la sensación de que ABRIL es una garantía de la defensa de los valores y la memoria de la ciudad de Benicarló.




